Bueno, segunda entrega de los mejores discos del año 2012 según Days of Being Wild. Si la lista la hiciera mañana, probablemente cambiaría por completo. En el último momento he decidido no incluir a Calexico para poder meter a Lotus Plaza. He decidido dejar fuera a Japandroids y casi me he arrepentido de meter propuestas sonoras realmente discordantes con mis gustos musicales (Death Grips, por ejemplo). Demasiada electrónica, muy poca americana.
He intentado no dejarme influir por la lista de Pitchfork que acaba de salir y que ha dejado en la cuneta a The Shins, Twin Shadow, Woods y como ya intuía a Animal Collective. Ya no mola decir "me gustan Animal Collective". Ahora lo realmente vanguardista es llevar la contraria y decir que no te gustan. Eso sí, poniendo cara realmente seria y sujetando con fuerza las gafas de pasta mientras frunces el entrecejo recién depiladito. No me ha dado tiempo a escuchar muchísimos discos (Crystal Castles, Fiona Apple, Ty Segall, Mac DeMarco, etc) que probablemente merecerían estar en la presente lista. Pero como ya advertía, la lista es reflejo subjetivo de los gustos momentáneos (la percepción que se tiene de un disco cambia muchísimo con el tiempo) de una única persona. A la espera de que nos deparará el 2013 (Yo La Tengo, Low, Arcade Fire, My Bloody Valentine, etc) me quedo con el álbum de Woods, como el mejor disco del año 2012. No aparece reseñado en esta lista, porque esa es ya otra historia...
Hace unos días saltaba la noticia, Gabriel García Márquez, Gabo para sus lectores, no volverá a escribir, ya que padece demencia senil. No me parece que de por sí sea noticia, ya que su último libro data de 2004, y el hombre ya tiene 85 años. Entra dentro de lo normal que se le olviden las cosas y chochee un poco. Lo cierto es que no me da lástima ninguna. No se trata de ser cruel, sino simplemente reflejar lo obvio. Citando una de mis primeras entradas, los recuerdos personales de García Márquez se perderán como lágrimas en la lluvia, pero parafraseando a Wordsworth, siempre nos quedará la belleza de sus escritos.
Henry Rousseau. "Atardecer en la Selva"
Comparemos. Los que decidáis procrear y tener descendencia, seréis recordados en el mejor de los casos por vuestros nietos. Con un poco de suerte, a lo mejor éstos hablarán a sus hijos de sus abuelos. Cuando ellos desaparezcan, nadie, absolutamente nadie, recordará lo que hicimos o vivimos. No quedará de nosotros ni el más absoluto rastro sobre la faz de la Tierra. A García Márquez se le recordará. Hace poco en una noticia en TV, los académicos de la RAE, presentaban unas ediciones de lujo de los primeros grandes clásicos en lengua castellana (Cantar del Mío Cid, la Gramática de Nebrija, La Celestina, El Lazarillo, etc), y les preguntaban quienes serían los futuros grandes clásicos tras el paso de los siglos. Los nombres bailaban, pero todos coincidieron en uno: "Cien Años de Soledad" (1967) de García Márquez. Por lo tanto, la historia de los Buendía de Macondo será recordada. Pasemos a algo menos serio.
Múltiples efectos del Síndrome de Korsakoff
En el cine son innumerables los títulos que reflejan de una manera u otra la pérdida de memoria. Desde majaderías como "Resacón en Las Vegas" ("The Hangover", Todd Phillips, 2009) donde la culpa de las lagunas mentales la tenía el alcohol - ¡vamos! me vais a decir que encontráis el coche a la primera - hasta "A Proposito de Henry" ("Regarding Henry", Mike Nichols, 1991) donde a Harrison Ford se le olvidaba lo hijoputa que era porque le pegan un tiro en la cabeza. En esta última línea, la de olvidar por un golpe, hay que recomendar sobre todo Memento (Christopher Nolan, 2000) que antes de volver a dotar de dignidad a Batman, dirigió esta prodigiosa película protagonizada por Guy Pierce en la que el protagonista padece amnesia anterógrada, comúnmente conocida como pérdida de memoria a corto plazo (aunque realmente el problema no está en la memoria inmediata, sino en los recuerdos a largo plazo, a ver, en recordar luego lo que acaba de hacer ahora). Cine negro, con una estructura cronológica peculiar, a base de polaroids y tatuajes.
Recuerdos a golpe de polaroids y tatoos
En cuanto a la pérdida de memoria por Alzheimer, que también es demencia senil (DSTA), me parece una de las enfermedades más crueles que existen. Olvidar lo que has sido o lo que has vivido tiene que ser algo realmente horroroso para uno y para tus seres queridos. Destaca la peli, "El Hijo de la Novia" (Juan José Campanella, 2001)
The world forgetting, by the world forgot
Otro factor a tener en cuenta es el de olvidar algo o alguien a cosa hecha. Intentar dejar de pensar conscientemente en algún trauma doloroso, como la pérdida de un ser querido, en un antiguo amor que nos rompió el corazón, o olvidarnos de algún aspecto bochornoso que nos haya ocurrido a lo largo de nuestra vida. Estaría bien poder olvidar "a la carta". En este sentido recomendar "The Eternal Sunshine of the Spotless Mind" (Michel Gondry, 2004). Traducida en castellano con un patético ¡Olvídate de Mí! Tiene gracia, el guionista Charlie Kaufman, sacó el título de un poema de Alexander Pope (1688-1744) y aquí se pasan la poesía por el forro. El poema no es otro que "Eloisa to Abelard" que empieza así:
In these deep solitudes and awful cells, Where heav'nly-pensive contemplation dwells, And ever-musing melancholy reigns; What means this tumult in a vestal's veins?
Why rove my thoughts beyond this last retreat? Why feels my heart its long-forgotten heat? Yet, yet I love! — From Abelard it came, And Eloisa yet must kiss the name.
En estas profunda soledad y terribles celdas,Donde celestial pensamiento y contemplación mora, Y siempre meditando la melancolía reina; ¿Qué significa que este tumulto en las venas de una vestal?
¿Por qué vagan mis pensamientos más allá de este último retiro?
¿Por qué siente mi corazón su largo tiempo olvidado calor?
¡Aún, aún amo! – Viene de Abelardo
Y Eloisa aún debe besar el nombre
How happy is the blameless vestal’s lot!
The world forgetting, by the world forgot.
Eternal sunshine of the spotless mind!
Each pray’r accepted, and each wish resign’d.
¡Qué feliz es la suerte de la vestal sin tacha!
Olvidarse del mundo, por el mundo olvidada.
¡Eterno resplandor de la mente inmaculada!
Cada rezo aceptado, cada antojo vencido.
Un ejemplo para los niños, fuma y ...
En el cómic tenemos al gran amnésico por excelencia, no es otro que Logan, Wolverine en su tierra, y Lobezno por nuestros lares. El problema de Lobezno es que no recuerda un carajo de su pasado - debibo a que los malos de turno le manipularon los recuerdos e incluso le implantaron algunos falsos - ello unido a su peculiar carácter, borrachuzo y pendenciero, lo han convertido en uno de los personajes más seguidos de la editorial Marvel. Tuvieron que cargarse ese plus con la mini serie "Origen" (2001-2002) donde se nos contaba el origen del personaje desde su más tierna infancia, allá por el siglo XIX.
"No me acuerdo cuantas llevo"
El factor de curación mutante no le permite emborracharse, ¡vaya mierda!
Por último en la música son infinitas las canciones que nos hablan del olvido. Baste el subgenero de olvidar un amor, y habrá millones. Quería poner varias, pero al final me he decidido por una sola. El maldito Leonard Cohen: "I Can't Forget" del "I'm Your Man" (1988) y de la que por cierto los Pixies tienen una versión.
I stumbled out of bed I got ready for the struggle I smoked a cigarette And I tightened up my gut I said this can't be me Must be my double And I can't forget, I can't forget I can't forget but I don't remember what I'm burning up the road I'm heading down to Phoenix I got this old address Of someone that I knew It was high and fine and free Ah, you should have seen us And I can't forget, I can't forget I can't forget but I don't remember who
I'll be there today With a big bouquet of cactus I got this rig that runs on memories And I promise, cross my heart, They'll never catch us But if they do, just tell them it was me
Yeah I loved you all my life And that's how I want to end it The summer's almost gone The winter's tuning up Yeah, the summer's gone But a lot goes on forever And I can't forget, I can't forget I can't forget but I don't remember what
Me encontré fuera de la cama Me preparé para la lucha Me fumé un cigarrillo Y apreté mi tripa Me dijo que esto no puedo ser yo Debe ser mi doble Y no puedo olvidar, no puedo olvidar No puedo olvidar, pero no recuerdo lo que Me estoy quemando por el camino Me dirijo hacia Phoenix Tengo esta antigua dirección De alguien que sabía Era alto y fino y Ah, se nos debería haber visto Y no puedo olvidar, no puedo olvidar No puedo olvidar, pero no recuerdo que
Voy a estar allí hoy Con un gran ramo de cactus Tengo este equipo que se ejecuta en los recuerdos Y te prometo, cruz mi corazón, Ellos nunca nos atrapan Pero si lo hacen, sólo les digo que fui yo
Si yo os he amado toda mi vida Y así es como quiero terminar El verano casi ha desaparecido El invierno de puesta a punto Sí, el verano se ha ido Pero mucho es para siempre Y no puedo olvidar, no puede forjart No puedo olvidar, pero no recuerdo lo que
Y ya rizando el rizo, aprovechando que su primer disco se llamaba Forget (2010), recomendar a Twin Shadow. Su nuevo disco se llama Confess (2012) y desde ya, opta a las portadas más feas de la Historia de la Música, así que dejo mejor una foto de él, George Lewis Jr.
Dejo el primer vídeo de su último trabajo, que la verdad, es un puntazo:
Twin Shadow "Five Seconds"
Bueno, ya no me acuerdo de que era lo que iba a hacer ahora.... ¡ah, sí!